La iniciativa, que se da en el contexto de conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, respondió a la solicitud del Colegio de Abogados de Chile y de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.

El presidente de la Corte Suprema, Juan Eduardo Fuentes Belmar, señaló que este reconocimiento es un hito singular y trascendente, ya que se hace entrega del título de abogado a quienes lamentablemente no pueden estar presente para prestar a viva voz el juramento o promesa, ni desempeñar la profesión que hoy solemnemente se les reconoce.

En tanto, el ministro de Justicia, Luis Cordero, valoró el rol reparador que ha tenido el máximo tribunal.

“Es una manera de seguir trabajando en memoria, verdad y justicia, como la ha venido haciendo la Corte Suprema en los últimos años, como consecuencia de la resolución de los casos en derechos humanos (…)”, manifestó el secretario de Estado.

En total, la Corte Suprema otorgó el diploma póstumo a ocho personas que a partir de hoy serán reconocidos como abogados. Todo esto a través de los familiares, quienes valoraron la iniciativa manifestando que tienen sentimientos encontrados.