LOS CAMBIOS QUE LLEGAN PARA QUEDARSE

por José M. Ortiz Vera.  Periodista y Cientista Político.

Puede ser prematuro teorizar sobre las características que las relaciones humanas asumirán en la pos pandemia, pero parece que algunas comienzan a definirse. Claramente habrá una revalorización de las formas de comunicación, convivir, estudiar y trabajar. Desde aquellas más nimias hasta las más sofisticadas y complejas, como las actividades laborales que reciben pagos modestos pero que, en cambio, realizan contribuciones esenciales, trabajadores que se encuentran fuera del círculo privilegiado de las profesiones y cuya consideración bien puede significar una renovación valórica al colocar en evidencia nuestra dependencia, la desigualdad más allá de los gráficos y su aporte al bienestar general. Las credenciales características de nuestra sociedad, que distribuye honores y también recompensas monetarias, a lo menos, debiera ser revisado con criterios de responsabilidad social.

Un mundo que presumía de la inevitabilidad de sus relaciones personales, el sector salud, ya no lo será con la misma fuerza y deberá dar mayor protagonismo a la telemedicina y el vasto mundo de las aplicaciones en los servicios asociados como son las consultas, el control de tratamientos o la salud mental, pero también abriendo oportunidades para que la relación entre profesionales se virtualice con el propósito de coordinar acciones de mejora en la gestión y capacidades de los profesionales y técnicos, amén de una mejor distribución de las compensaciones internas. Comprender esto implica dotar de nuevos equipamientos a los establecimientos, diseño de nuevos puntos de atención, salas de video conferencias, conexiones Wifi y de formas de gestión más horizontales y colaborativas. Esto debiera fijar las prioridades de inversión en el sector, de manera que podamos enfrentar los próximos desafíos con mayor celeridad.

En el mundo de la educación, hemos transitado desde las discusiones de cómo continuábamos ofreciendo los servicios educativos, mejorábamos los dispositivos de apoyo y adecuábamos nuestras concepciones didácticas a una virtualidad medianamente conocida pero insuficientemente implementada, hacia el abordaje de los lineamientos de cómo serán tanto la vuelta a la presencialidad como los sentidos de la educación del futuro. 

Han surgido dos temas esenciales, uno producto de su ausencia y el otro debido a su presencia.

En efecto, pareciera que hay una revalorización del vínculo presencial que hoy se extraña y con ello de una humanización necesaria de las prácticas educativas y de manera contrapuesta, el debate acerca de cuánto de virtualidad se queda. Esto implica que debemos reflexionar con urgencia acerca de los auténticos sentidos de la formaciones valórica y profesional, de las nuevas prácticas del ejercicio profesional docente y del rol que tendrán las tecnologías informáticas y comunicacionales en la nueva cotidianeidad.

Diversos estudios ya han señalado que más de la mitad de los docentes no se encuentran preparados para abordar la educación virtual, pero también, ha quedado al desnudo la insuficiente cobertura y estabilidad de la conectividad en todos los rincones del país. Recordemos aquellas alumnas de lugares apartados de la región de la Araucanía que debían intentar desde el techo de sus casas conectarse, a duras penas, a clases virtuales. El gobierno y las empresas deberán sentarse a diseñar nuevas estrategias que permitan asegurar una conexión efectiva para todos los ciudadanos con una mirada de equidad social y territorial.

No debemos ser ingenuos y creer que una nueva sociedad surgirá de las cenizas que dejará esta pandemia, una humanidad que cambiará todas sus convicciones para señalar una nueva ruta hacia un porvenir distinto, PERO SÍ TENEMOS LA ESPERANZA QUE AL MENOS ORDENEMOS NUESTRAS PRIORIDADES y SEAN MENOS LOS EGOÍSMOS QUE LAS VIRTUDES.

También te puede interesar

SIP

SIP Rinde homenaje al periodista y poeta Julio Daniel Chaparro

Bachelet

Bachelet unifica y ordena a todo el arco opositor

Cárdenas

PERIODISTA JUAN PABLO CÁRDENAS: UN VALIENTE COMO POCOS

pasatiempos

La vuelta a los pasatiempos de otrora

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *