El periodista y académico chileno Juan Pablo Cárdenas Squella, una de las voces que enfrentó la censura y la represión de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) ha muerto este domingo a los 76 años.
El comunicador, ganador del Premio Nacional de Periodismo en 2006, fue director de la revista Análisis, uno de los medios de comunicación fundamentales para la disidencia del régimen. Cárdenas sufría un cáncer que había mermado su salud durante los últimos años.
Egresado desde la Pontificia Universidad Católica de Chile, Cárdenas inició su carrera periodística en la misma casa de estudios como redactor de la revista Debate Universitario, de la que también fue director hasta 1973, año del golpe de Estado que derrocó al presidente socialista Salvador Allende (1970-1973).
En 1977 se embarcó junto a un grupo de periodistas a la creación de la revista Análisis, un boletín que nació bajo el alero de Academia de Humanismo Cristiano (AHC) fundada por el cardenal Raúl Silva Henríquez. El nuevo medio otorgó tribuna a las dirigencias opositoras a Pinochet y mostró la movilización social incipiente que surgió a partir de 1980. También exhibió de manera cruda la pobreza del país desatada a partir de la crisis económica de 1982, la que el régimen quería esconder.
La labor de Juan Pablo Cárdenas como director de Análisis le valió una persecución directa de parte de la dictadura. Sufrió la represión dictatorial de primera mano: estuvo preso cinco veces y enfrentó múltiples procesos ante la justicia militar. En agosto de 1986 la revisa fue suspendida y el periodista fue detenido. En aquella oportunidad se publicó un afiche con el texto que reflejó la resistencia del medio de comunicación ante el autoritarismo: “Si te dicen que nos silenciaron no les creas”.
Ese mismo año la revista vivió su momento más difícil con la muerte de José Carrasco Tapia, uno de sus colaboradores, que fue asesinado por agentes de la dictadura. La represión en contra de Cárdenas se extendió incluso después de la salida de Pinochet, ya que en octubre de 1990, bajo el Gobierno del democristiano Patricio Aylwin (1990-1990), fue procesado por la justicia militar que estimó ofensiva contra las Fuerzas Armadas una carta que Análisis publicó en la correspondencia de los lectores.
Tras el plebiscito de 1988 que puso fin a la dictadura, y que la revista Análisis revisó de manera crítica por los pactos surgidos en las negociaciones entre el régimen y la oposición, Cárdenas se mantuvo en los medios de comunicación. Tras su salida de Análisis, en 1991, fundó y dirigió la revista Los Tiempos y del diario electrónico Primera Línea. También se integró a la academia como profesor titular del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile y fue el director de la Radio Universidad de Chile entre 2001 y 2018. Otra labor que realizó fuera de los medios fue la de agregado de prensa de la Embajada de Chile en México, la que desempeñó entre 1994 y 1999.
Durante su carrera Cárdenas escribió varios libros y crónicas, entre ellos Por un Chile Libre; NO a Pinochet; Crónicas Impertinentes; América Latina: Democracias en Penumbra; Contigo en la Distancia; Bajo el Agua, Desobediencia Debida, El Periodismo Comprometido; Un Peligro para la Sociedad; y Lo Esencial en el Periodismo. Fue columnista de múltiples medios de comunicación, entre ellos EL PAÍS.
La lucha del periodista como defensor de la libertad de prensa y opositor al autoritarismo fue reconocida con varios premios. Recibió el galardón Golden Pen of Freedom, de la Federación Mundial de la Prensa (París); el Premio Latinoamericano de Periodismo, concedido por la Federación Latinoamericana de Periodistas (Ciudad de México); Premio Valenciano de Periodismo, de la Federación de Periodistas de Valencia (España); Premio Heuten Camera, de la Asociación de Periodistas de Holanda y los premios de Derechos Humanos Vladimir Herzog (Brasil), Monseñor Leonidas Proaño (Ecuador) y de un galardón otorgado por la Organización Latinoamericana de Militares Democráticos; y la Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federación Mundial de la Prensa. Además formó parte de los 60 periodistas del mundo considerados Héroes de la Libertad de Expresión, reconocimiento hecho por la Federación Internacional de Periodistas. En 2005 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo por el trabajo desempeñado en Chile.
La muerte de Juan Pablo Cárdenas se ha sumado al fallecimiento, en junio, del periodista Abraham Santibáñez, creador de la revista Hoy, otro de los medios opositores a Pinochet. Con la muerte de Cárdenas y Santibáñez ha desaparecido una parte fundamental de la historia de las comunicaciones en Chile. Ambos, además de cargar con una historia de lucha contra la censura, fueron formadores de periodistas e impusieron su sello como académicos durante las últimas tres décadas.