Columna de Adolfo Zaldívar; “Hipótesis para una Pandemia”

por Adolfo Zaldívar Palma.

La sociedad chilena está al borde de un colapso total, veo con preocupación que quienes estamos en riesgo no estamos dando el ancho en nuestra conducta y que, quienes profesamos los valores de la libertad y la dignidad humana como forma de vivir en sociedad, no estamos siendo todo lo liberales, dignos y solidarios que deberíamos ser.

Por esto mi llamado es, a que ya es tiempo de ponernos por delante, como en cada crisis extrema que hemos enfrentado como país.

Equivocados están quienes culpan de la crisis económica a la pandemia, como equivocados están quienes acusan al gobierno de la crisis económica.

Lo digo de corazón, porque Chile no es un país con mala suerte, que sería la única explicación satisfactoria para entender por qué, todos los que saben cómo resolver los problemas que nos aquejan están en la oposición y todos los ineptos en el gobierno; y lo que es peor, por qué los que hoy día están en la oposición no resolvieron los problemas cuando gobernaron.

La respuesta es otra: el problema económico, la crisis social, la politicidad, la faz agonal permanente y el oportunismo, son defectos que no están vinculados patrimonialmente a ninguna tendencia ideológica y a ningún partido político. Son, sencillamente, cuestiones de naturaleza humana.

Creo que la manera de enfrentar esta situación no es la confrontación. No es el reproche. No es la soberbia. No es el palmoteo cínico. Es enfrentar las cosas con la verdad y me permitiré humildemente decir algunas hipótesis:

  1. La primera verdad incontrastable es que nadie en el planeta es experto en coronavirus.
  2. Aparentemente, ya hay dos países en el orbe que están enfrentando re-brotes de la pandemia por lo que, esperar y prepararnos para que este sea un drama aún más largo que el peor escenario imaginado por el más pesimista, parece ser una situación real
  3.  Estas inhumanas cuarentenas -que están amparadas científicamente, no lo discuto-, pueden permitirnos zafar del coronavirus. Pero ¿existe alguna medida de precaución para las mentes de nuestros conciudadanos y evitar que se enfermen y contrarrestar el miedo y el colapso emocional? En este punto no hay que ser desagradecidos de la ayuda que han dispensado distintas organizaciones, desde el gobierno hasta personas tremendamente sencillas que aportan con un paquete de arroz a su vecino
  4. Las autoridades deben reconocer que las órdenes drásticas han demostrado ser demasiado inefectivas como para poder justificar su alto impacto en la sociedad. No se trata aquí de reprochar los altos niveles de incumplimiento de cuarentenas que se informan, pues el acento debe estar puesto en el 99 por ciento de la población que sí las respeta y con un altísimo esfuerzo y un inconmensurable costo emocional, personal y familiar
  5. Las cuarentenas radicalizadas deben dar paso a la confianza en la responsabilidad de cada ciudadano. Los números avalan esta tesis, con una altísima capacidad de fiscalización
  6. Debemos avanzar en educación sobre responsabilidad ciudadana. En estos 4 meses las autoridades (gobierno central y municipios de todas las ideologías, en general) han perdido una oportunidad enorme de educar en asuntos como el distanciamiento social, favoreciendo, mientras no hubo cuarentenas, que funcionarios municipales debidamente protegidos, asumieran, previamente capacitados, una conducta de educación amistosa que fuera gratamente acogida por la comunidad. Los carabineros o miembros de los cuerpos militares que, con extremo cansancio producto de larguísimos turnos, fiscalizan con su mejor actitud y mayor amabilidad a los ciudadanos en cumplimiento del deber que se les ha encomendado, pero es naturaleza humana acoger, de mejor manera, una conducta educativa frente a la labor fiscalizadora y potencialmente sancionadora
  7. No puedo dejar de pensar en un internet de la mayor perfección y calidad imaginable, elevado a la categoría de servicio básico en todos y cada uno de los hogares chilenos, con lo que se potenciaría el teletrabajo y la entretención intradomiciliaria
  8. El teletrabajo quizá es una de las buenas medidas que llegó para quedarse. ¡Hoy en día hasta juicios se pueden hacer por teleconferencia! ahorrando gran cantidad de recursos al estado y a los particulares que, por supuesto estos recursos deben ser reasignados. Las sesiones del congreso, las sesiones de la Corte Suprema, audiencias, reuniones de directorios, juntas de accionistas, consejos de profesores… son tantas y tan variadas las actividades que hoy se han reinventado. En este punto también hay que ser justos, pues hay situaciones como el funcionamiento de los tribunales que requirieron reformas legales sustanciosas que se hicieron a la perfección
  9. Generar diseños de programas y espacios recreativos comunitarios, educar en el distanciamiento social, abrir espacios a la construcción de parques, zonificarlos, sin duda serán agradecidos por un chileno de 8 años en el presente año
  10. Un alto porcentaje de las muertes en todas las regiones se localizan en asilos, según han informado las autoridades sanitarias, aceptemos la prohibición de las visitas a residencias de ancianos, pero, agradezcamos a las instituciones que se han preocupado de evitar esta soledad y han llevado conciertos musicales a las afueras de los recintos, tal como lo ha hecho el orfeón de carabineros
  11. Veamos cómo se hace, pero debemos tomar la decisión de trabajar en el diseño de un modelo que permita que los niños de 6 años funcionen de la manera que hoy exige la dura realidad que enfrentamos. Hoy en día se estima que es imposible mantener la distancia física aconsejada entre menores de 15 años. Pues bien, hace unos pocos millones de años nadie concebía el fuego, hace unos cientos de años nadie concebía la imprenta, hace unas pocas decenas de años llegamos a la luna, hace algunas decenas de meses se comenzó a desalinizar el agua del mar para subirla a los desiertos y usarla en minería… apurémonos en encontrar la forma de poder hacer lo que hoy se estima imposible. Estoy seguro de que, si callamos a los estrepitosos y a los oportunistas, nos encontraremos con un silencio que nos permitirá pensar mejor
  12. Evitemos los viajes no esenciales, trabajemos cuanto podamos en casa y no salga de su casa si tiene más de 70 años. Estos parecen ser, por supuesto, consejos más que razonables. ¡Deben ser reglas obligatorias!
  13. Antes teníamos el problema de ciudades congestionadas y afecciones respiratorias por contaminación ambiental. Ahora, quizá qué porcentaje de los trabajadores desarrolla sus labores desde casa ¿Cuántos más podrían hacerlo si se mejora lo que hay que mejorar…? Los viajes en transporte público han disminuido ¿en cuánto? Pues lo suficiente como para poder disfrutar de la luz del sol. El tránsito en las calles también… ha bajado tanto como para poder apreciar la arquitectura de nuestras ciudades
  14. ¿Qué más se puede decir? Gracias por la paciencia de leer mis palabras. Sólo para terminar y antes de insistir en que debemos realmente reformularnos como sociedad, desde la educación y el autocuidado, quiero dirigirme con todo respeto al gobierno, esta vez ustedes deberán ser superiores a otros gobernantes, porque les tocó un momento especial. Las cifras de popularidad, la aprobación ciudadana, las encuestas y la reelección, hoy no son el tema de la tabla del día. El tema del día es la vida: la de sus madres, hermanos, esposos, novias, colaboradores, amigos, la del cura del barrio, la del señor del almacén, la de cada uno de nosotros. Actuemos con la rapidez que se comporta esta pandemia, como única forma de enmendar un rumbo que de por sí es vertiginosamente incierto. Por Chile. Por nuestros hijos. Por la patria.

También te puede interesar

Nueva Constitución; mirando a Sudáfrica

Senador Huenchumilla presenta reforma constitucional para mejorar acceso a la salud

Muere Mercedes Barcha, viuda de Gabriel “Gabo” García Márquez

La imperdible surcoreana “PARASITE” llega a Netflix en septiembre

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *