Y LOS POETAS BAJARON DEL OLIMPO, LLEGANDO INCLUSO AL ZANJÓN DE LA AGUADA

En la vida existen coincidencias no menores, un 23 de enero fallecieron Nicanor Parra Sandoval y Pedro Segundo Mardones Lemebel, en este clásico ejercicio periodístico de buscar semejanzas entre ambos personajes, sin duda, hay una que es enorme; ambos representaron al Chile más profundo; aquel que brota de la lejana y olvidada provincia, de los amores y dolores de la gente sencilla, de las penas y alegrías de un campesino, un obrero, un maestro de escuela, de un temporero, de un estibador. Pero ambos, además, convergen en una característica; fueron capaces de ir contra la corriente, de levantar la voz en tiempos difíciles y de representar, a veces, a las grandes minorías. Tan importantes para construir un país de verdad. Quizás el mayor aporte de la cultura es justamente ese; contribuir con arte, creación, originalidad e innovación en hacer de Chile algo más que un lindo y extenso paisaje. Don Nicanor por cierto que merecía el Nobel; su capacidad creativa rompió los paradigmas; bajó los Dioses del Olimpo y subió a la Academia el lenguaje cotidiano de nuestra gente. Ambos, Lemebel y Parra, supieron provocar, a veces con eufemismos y otras en forma frontal y estruendosa. Del ejercicio intelectual de la confrontación surgen las mejores ideas y soluciones. Chile por cierto que sabe de eso: dos premios Nobel de Literatura y varias pléyades de creadores de talla mundial.

¿ En qué estarían Lemebel y Parra hoy ? El primero, sin duda, habría estado marchando en la primera línea, con su semblante desafiante y transgresor, como fue toda su vida. No se habría perdido manifestación, performance o protesta. Levantando su puño para decir; “Adios mariquita linda” o “Tengo miedo torero”. Don Nicanor, seguramente habría elevado sus anti poemas a la altura del clivaje que vive hoy Chile. Lo que sí es muy claro, es que ambos advirtieron el estallido que venía, lo avizoraron, lo olfatearon desde sus respectivos espacios, desde sus mundos de creación, protesta y propuesta.

Leemos que este 23 de enero de 2020 también fallece el poeta, Premio Nacional, Armando Uribe Arce… otro insigne creador y transgesor. Don Armando (quien también fue diplomático y experto en derecho minero) merecerá una nueva semblanza en otra columna de opinión.

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